El polideportivo acoge el campeonato regional de boccia

60 deportistas de toda la región mostraron su capacidad de superación en un juego de precisión y estrategia

Un momento de la competicion.
DEPORTE ADAPTADO

Concentración, precisión, temple y estrategia son las cualidades básicas para cualquier deporte de superación. Pero si estamos hablando de deportistas que sufren parálisis cerebral, como es el caso de la boccia, hay que añadir, en primer lugar otra característica que prima sobre cualquier otra: la capacidad de superación.
Un total de 60 deportistas, entre ellos Damián Vázquez como representante fuentecanteño, disputaron en el polideportivo municipal el torneo regional de esta disciplina de origen escandinavo, agrupados en equipos de tres personas que buscaban una de las dos plazas que da derecho a participar en la convivencia de los Juegos Extremeños de Deporte Especial (Jedes), que tendrá lugar en Villafranca en mayo.
Los deportistas provenían de los clubs Aspace Cáceres, Aspaceba Badajoz, Club Jara Inserso de Alcuéscar, club El Almendro de Almendralejo, Aprosuba de Villafranca, Asindi de Alcántara, asociación deportiva El Bellotín de Zafra y, como no, el club deportivo Francisco Asuar de Fuente de Cantos.
A lo largo de toda la mañana, los deportistas, pertenecientes a la clase C-2 (con mayor movilidad en las extremidades superiores) lanzaron sus bolas para tratar de superar al rival.
La boccia guarda gran similitud con la petanca. El juego comienza cuando el juez de competición sitúa la bola blanca de referencia a la distancia reglamentaria. Entonces los jugadores de cada equipo realizan un primer lanzamiento. Aquel cuya bola quede mas lejos de la referencia empieza turno de juego.
Las estrategias son variadas: por ejemplo, decidir si el mejor jugador del equipo debe intentar tomar el primer turno (se encontrará la pista despejada de bolas rivales que puedan desviar su tirada) o el último (podrá con su lanzamiento desplazar bolas de los rivales que estén muy cerca de la referencia).
Dado que la partida se disputa a varias mangas, las estrategias de juego pueden ir cambiando a lo largo del partido y hacerse más conservadoras si se lleva ventaja o más agresivas si el resultado parcial es desfavorable.
El sistema de competición se realizó en forma de nueve grupos de los que se disputaban partidas-liguilla de tres en tres equipos. Los primeros clasificados y el mejor de los segundos pasaron a semifinales y de ahí a una final que disputaron los dos que irán a los Jedes de mayo.
Para la semifinal se clasificaron Aspace Cáceres y El Almendro de Almendralejo por un lado, y club Jara de Alcuéscar contra el equipo mixto de Fuente de Cantos y Alcántara. En la primera vencieron los cacereños y en la otra los de Alcuéscar, así que la final de Villafranca será entre Aspace y Jara.
Además del componente competitivo, que existe y se puede percibir en la tensión de los jugadores en cada tirada, en el modo en que demoran el lanzamiento hasta decidir la trayectoria, el torneo tuvo un doble componente integrador y educativo.
Integrador porque, como ya explicó el responsable del equipo fuentecanteño, David Castillo, se trata de que personas con algún tipo de limitación puedan practicar un deporte, aspecto en el que indicó que siempre ha destacado Fuente de Cantos por la apuesta que se ha hecho desde la Concejalía de Deportes y por el esfuerzo del club Francisco Asuar. Y educativo porque nuevamente en las gradas hubo presencia de alumnos de 4º de ESO del colegio San Francisco Javier, que pudieron ver cómo las limitaciones no son obstáculos para practicar un deporte y cómo los deportistas daban ejemplo de superación e ilusión.