Agrifusa entrega mil kilos de comida a Cáritas Parroquial

El concesionario de John Deere celebra así el 175º aniversario de la marca

Los dirigentes de Cáritas Parroquial junto a los responsables de Agrifusa.
SOLIDARIDAD

La idea, según explica Jesús Manuel Domínguez -responsable junto con su padre, Eustaquio, de la empresa Agrifusa- surgió al conocer que la central española de John Deere estaba planeando una campaña similar en Madrid. "Nos planteamos que podíamos hacer algo parecido aquí, porque también en nuestro entorno hay familias necesitadas y gente que con la crisis lo está pasando muy mal", comenta.

            Domínguez reconoce que el resultado ha sido mucho mejor de lo esperado y que todos aquellos con los que se contactó se sumaron inmediatamente a la idea.

            En el acto de entrega de los productos básicos recogidos, el responsable de Cáritas Parroquial en Fuente de Cantos, Francisco Martos, agradeció el gesto "que nos permite atender a las familias durante casi dos meses" y coincidió con Domínguez en que la crisis está mostrando también esta cara amable: "las necesidades han crecido y ahora mismo tenemos a 16 familias con 22 niños entre los beneficiarios de estos repartos de alimentos, muchos más que antes, pero también ha crecido la solidaridad y eso nos permite ir afrontando las situaciones más precarias".

            Martos resaltó que la ONG se nutre tanto de campañas puntuales como de las aportaciones de sus 190 socios en la localidad, "que entregan alimentos pero también dinero, necesario para muchas de las acciones", como pueden ser los intentos de frenar desahucios por impago de hipotecas "un drama en el que tenemos ahora a tres familias pendientes y estamos intentando intermediar con los bancos para que no ejecuten".

            El responsable de Cáritas en Fuente de Cantos apunta que hay gente que ha caído en una situación de pobreza que nunca imaginaron "y se nota en sus caras que les avergüenza tener que pedir comida" por lo que las entregas se intentan hacer de la forma más discreta posible para no añadir a la pobreza la humillación.

            Tampoco se le escapa que hay quien pudiera querer aprovecharse de la situación para obtener productos gratis usando la picaresca "por eso antes de entregar nada contamos con los informes de los servicios sociales de base, que ratifiquen que la familia está en precario".

            Pero por encima de todo, Martos se queda con el modo en que la sociedad, con gestos como el de Agrifusa, está reaccionando, lo que demuestra que la solidaridad sigue siendo un valor en alza.