Minarbo de Kiev se impone 3-1 en la final de la Liga de Verano

Sala Galeón mantuvo el partido abierto hasta el último segundo

Una de las jugadas de ataque de Galeón en los últimos minutos del encuentro.
FÚTBOL SALA

Minarbo de Kiev se alzó con el triunfo en la final de la Liga de Verano de fútbol sala tras derrotar 3-1 a Sala Galeón en un encuentro que mantuvo la emoción hasta el último segundo.

Tras un primer tiempo de mucho control por parte de ambos equipos, en el que tuvo más acierto Minarbo cara al gol, se llegó a la segunda parte con un 2-0 favorable a los de Valencia, lo que hacía presagiar que tenían más de media final en el bolsillo, tanto por su buena colocación como por el hecho de que Galeón no disponía de banquillo, mientras Minarbo contaba con numerosos relevos.

No fue así. En una jugada confusa, de rebotes, donde un defensor de Minarbo se entretuvo con el balón dentro de su área, Galeón acortó distancias con un gol muy protestado por los de Valencia, que afirmaban que César se llevó el balón con la mano para remachar.

Los árbitros dieron por válido el tanto y Minarbo pareció perder parte de su confianza. Sorprendentemente, los de Valencia perdían con facilidad el balón, todo lo contrario del fútbol control exhibido en los partidos anteriores: no había circulación y la presión de Galeón les obligaba a pases largos que no llegaban a nada. Pudo incluso Galeón empatar con un tiro cercano de Juan Carlos que se estrelló en el palo.

Sin embargo, en uno de esos balones largos el atacante de Minarbo se revolvió con rapidez y conectó una bolea impresionante que les supuso el 3-1.

Ahora sí, los de Valencia comenzaron a defender con más orden y a circular el balón y, si bien no inquietaban la portería de Galeón más que de vez en cuando, si frenaron las acometidas del rival, que, cada vez más precipitado, estrellaba los balones una y otra vez contra el cuerpo de los defensores.

Cuando todo parecía decidido, y más porque Galeón empezó a pagar el esfuerzo y sus pases eran cada vez más imprecisos y precipitados, llegó una jugada polémica que añadió emoción: de nuevo un jugador de Minarbo se entretenía con el cuero cerca de su área, y Agustín le robaba la cartera y caía derribado, en lo que el árbitro interpretó como falta al borde del área. Las protestas de Minarlo supusieron la expulsión temporal de un jugador, con lo que el equipo de Valencia afrontó los últimos minutos con un hombre menos sobre el campo.

Lo intentó Galeón pero con más corazón que cabeza, perdiendo la paciencia y buscando el gol por la vía rápida, pero no tuvo éxito, con lo que al final Minarbo respiraba con la sirena que ponía término al partido y les consagraba como campeones.