Sobre ecología

Cartel de la Cañada.
TEMAS DE FUENTE DE CANTOS (I) Hace  unos  30 años la ecología se puso en primer plano de la historia, que como todo lo que lleva por delante 'eco' no es ruido o sonido, sino casa, hogar... tal 'economía', por ejemplo. Mirar por nuestra casa o morada es mirar por el Globo Terráqueo, que es cosa grande, soporte de la vida y de  todo cuanto somos. Que estamos maltratando nuestra  habitación con  'inventos' destructivos, con nuestro ánimo impasible ante ellos...y es cosa  que  no puede ni debe ser. Es un tema del pueblo
 El ataque  al medio de nuestro pueblo debió comenzar con la llegada de la civilización, especialmente con  la llegada del fuego que quemó la estepa seca para favorecer el pasto, necesario para las ovejas y para producir granos para sostener la vida nuestra ,el trigo, y la de ellas y la de otros animales, que llamamos ganadería. Es el llamado Neolítico, hace unos diez mil años. Hay datos mucho posteriores de estos hechos referidos a la Mesta, a las cañadas reales, que por el pueblo pasan dos, la Senda y la real Cañada Leonesa...en las que hace unos cuatro años han colocado letreros (¿poéticos?) indicadores. Pues el ataque ha sido feroz y sigue eso del fuego cuando son quemados los rastrojos después de la fiesta de la Hermosa, práctica recientemente prohibida en todo tiempo y lugar. Ni los ríos conservan en sus orillas la vegetación residuante mínima. Nada
 Quedan nombres en el campo que nos indican que las cosas no eran así. Los Quejigales, nos  hablan probablemente de este árbol en asociación boscosa, sobre sedimentos  mesozoicos de tierras rojas, carretera de Bienvenida. Ya no hay. La  Dehesa del Villar, dicen los papeles al ser parcelada  en el siglo diez y nueve, que tenía más valor por estar poblada de encinas, de las que quedan algunas.
 El amor por la naturaleza, creo yo, que ha existido siempre. Es bella, es beneficiosa, llena de misterios y de luces y de sombras, como la noche de donde han brotado  los mitos, los miedos y fantasías cautivadoras. La literatura pastoril es una recreación gozosa de lo que decimos plasmada en libros poéticos con lamentar de pastores y en novelas de dianas enamoradas cuando el alba asoma sobre la llanura fuentecanteña . Los labradores  fuentecanteños  estiman y cuidan  sus propiedades con bastante esmero también ahora. Pero ha habido que vivir. Y surgió el problema: destruir para conservar la vida.
 No sabemos porque no los hay grupos  ecológicos organizados en el pueblo; hay cierta mentalidad nostálgica y divulgación propiciada por la comunicación de  los medios. Con todo, algo se hace y  se ha hecho. La Pradera de San Isidro está siendo arborizada y ofrece ya hermosa vista. Por el arroyo del Higuerón hay tierras que acogiéndose a leyes han dejado de ser cultivadas y  lucen ya  agradable campo de encinas, casi boscosas ya. Igualmente sucede por el  Risco, con pinares... Haría falta un plan de gente animosa (ingenieros agrícolas  en Fuente de Cantos) para  llenar de vegetación las orillas de los ríos, empezando por el Taconal y por ambos Bodiones, que han perdido sus chopos, cuya sombra atemperaba los calores del cao, de la atarjea y  hasta  del  rodezno de molinos hoy abandonados.