Jesús Morente fue profeta en su tierra

La cita flamenca se cierra mañana con la gala homenaje a 'el Peregrino'

Jesús Morente, acompañado de Jesús Flores y Gonzalo Quintero. FOTO: M. GONZÁLEZ
OTOÑO FLAMENCO

A Jesús Panea  Morente, Jesús Morente, en el flamenco,  lo conocemos desde niño en Fuente de Cantos donde nació y a los seis años comenzó a cursar  la carrera de piano junto a los estudios de solfeo, armonía y conjunto coral. Toca también el acordeón y se fue a Sevilla con 16 años y allí, se enamoró para siempre de la guitarra flamenca  y empezó a estudiarla de forma autodidacta. Pero  sus visitas,  de vuelta, a su pueblo natal fueron continuas dejando constancia siempre y desde muy joven de su vocación musical. En  Servalabari comenzó su vida artística laboral como músico tocando en los cafés, hoteles,  pub  y colmaos, tanto el piano como la guitarra y cuando se decidió por las cuerdas, en los tablaos, academias  y peñas flamencas sevillanas. Pero quiso dios que cupido lo alcanzara desde el corazón de una vikinga y terminó en Noruega, llevando el sabor calentito del toque flamenco a las tierras del frío. Allí está, desde el año 2000, triunfando  por Europa y todo el mundo.

En Fuente de Cantos había dejado muestras de su hacer como músico en algunos espectáculos espontáneos y su creatividad con un grupo isidrero que lideró en su adolescencia, 'Los Serreños', con el que creó sevillanas isidreras como 'Cuéntame San Isidro romero..,' que todavía se recuerdan. Pero poco se conocía de su carrera profesional como guitarrista flamenco, más allá del ámbito familiar y mucho menos en Extremadura. Con el IX Otoño Flamenco ha tenido oportunidad de dejar constancia de su arte y su talento y a partir de ahora habrá que contar con él, como un seguro y fuerte valor de la guitarra flamenca extremeña.  Jesús Morente es sobre todo un músico, con gran inspiración y creatividad, tal y como dejó demostrado en su recital de este día 24, ya que los toques que hizo eran creaciones suyas, de cosecha propia, como decimos los flamencos. Como guitarrista igualmente evidenció que la guitarra para él no tiene secretos y con su toque intimista y reflexivo dejo claro eso que predica, como meta, el maestro Fosforito: "escucha mucho, toma lo bueno y lo que te interese y después sé tú". Eso hace Jesús, sonar como él, aunque en algunas piezas se le noten sus gustos. Sus referentes son Diego el del Gastor y Pedro Bacán. Su música es una fusión o mezcla de tradición y vanguardia, en la que utiliza modos de otras culturas musicales y basa su toque en el ritmo y la sincopa y al final  siempre suena a Jesús Morente.

  Como las necesidades del guión de un Otoño dedicado al Baile marcaban, la única condición que le pusimos desde la dirección artística: que tenía que traer Baile Flamenco. Eligió y se hizo acompañar de Jesús Flores, cantaor de Morón de la Frontera con el que tiene gran complicidad y un entendimiento total (le llama compadre), que suena muy calentito y  afinado y que se queja muy bien  sin tener que recurrir a las voces. Su grito es  un grito melódico y armónico  de esos que 'jieren' sin notarse. Y en baile, del bailaor -bailarín sevillano Gonzalo Quintero, joven valor de estampa fina y compuesta, estilizado  y elástico, todo un 'Michael  Jackson flamenco', que posee una depurada técnica fruto de sus estudios de  ballet clásico, escuela bolera, danza contemporánea y como no de  Baile Flamenco. Gonzalo Quintero es bailarín diplomado por el Conservatorio Profesional de Danza y a pesar de su juventud posee un amplio repertorio y tiene ya un largo recorrido artístico, por toda Europa.

Comenzó Jesús Morente su recital, como buen artista, con nervios que desparecieron con los primeros acordes, con un toque 'por soléa' que nos recordó los aires de Morón. Siguió 'por tarantos'  y ya con acompañamiento de palmas, de Jesús Flores, hizo unas 'bulerías' dedicadas a su hija.

Continuó el recital con la entrada del Baile de Gonzalo Quintero por 'tarantos' rematado por 'tangos', que empezó frío, pero fue creciendo para dejar su impronta con mucha riqueza interpretativa, virtuosismo y nivel técnico.

Después hizo Jesús, en solitario, un toque por 'rondeña' con gran armonía que dedicó a su padre, presente en la sala y unas 'siguiriyas', con mucha  fuerza y profundidad,  a ritmo rápido, como las antiguas,  acompañado, en estas,  a las palmas, por Jesús Flores y Gonzalo Quintero. Estas 'siguiriyas'   las  había compuesto en la India, de ahí el nombre con el que las ha titulado, para este IX Otoño y ya la habíamos dado a conocer desde el Rincón del Flamenco Extremeño en Canal Extremadura. Después, nuevamente se animaron los tres, 'por bulerías'.

Llegó de nuevo el baile precedido por un toque 'por alegrías', muy original que inició y terminó en solitario, para ligarlas con el 'cantiñeo' de Jesús  y con el baile de Gonzalo, que ahora sí, estuvo vibrante, 'por alegrías', se desmelenó y fue a por todas reivindicando el papel del baile en este Otoño y dando, con elegancia, todo un recital de  técnica, fuerza y buen baile, con el que pusieron de pié al respetable. Esta interpretación en conjunto, junto con la 'rondeña' y las 'siguiriyas', en solitario, fueron lo mejor de la noche.

 Y al final, sorpresa. Cuando parecía que se despedían entre los aplausos de un publico, en pie, entregado, Jesús Morente soltó la guitarra y con un gesto que nos recordó, al torero de 'dejadme solo', se fue al borde del escenario con el cantaor y el bailaor detrás  e hizo un cante a capela por 'bulerías',que remató con unas 'pataitas' muy flamencas, que se me antojan fueron su homenaje particular  a 'el Peregrino',  que después secundó Gonzalo y ambos remataron la noche bailando y jaleando con el cante de Flores.

Después en las sede decana de la Peña Flamenca, tras de un ratito de charla y sosiego flamenco, llegó un poquito de compás, con el 'quejío'  de Flores y una ronda de guitarristas: el maestro Miguel Vargas, Jesús Morente, Juanito Vargas , Manolín García y Domingo Díaz que nos cantó sus villancicos flamencos 2012.

Y ya a esperar ese acontecimiento histórico en el que el próximo día 1 de diciembre los artistas flamencos de Extremadura del baile, el cante y el toque le rendirán homenaje a nuestro bailaor más representativo, a ese  gitano de Badajoz, que no quiso ser profesional, por vivir con los suyos, Antonio Silva 'el Peregrino' que inicia con cerca de setenta años su etapa de declive, pero que dejará en el escenario esa esencia  que tiene todavía  de su baile gitano-extremeño.