Inolvidable e irrepetible broche de oro para el Otoño Flamenco

Una gala de cuatro horas y media, con 30 artistas sobre el escenario, fue el colofón del homenaje a 'El Peregrino'

'El Peregrino' arrancó las primeras ovaciones de la noche. FOTO MANUEL GONZÁLEZ
EDICIÓN DEDICADA AL BAILE

Antonio Silva 'El Peregrino', el gitano de Badajoz que no quiso ser artista profesional, recibió un grandioso homenaje dentro de IX Otoño Flamenco de Fuente de Cantos, dedicado al baile en su honor, en un festival que pasará a la historia del flamenco extremeño.

Histórico e irrepetible, eran los adjetivos que más sonaban, sobre todo entre los presidentes de peñas asistentes, para resumir lo que había sido el festival-homenaje. Adjetivos que confirmamos, sobre todo después ver la 'fiesta por jaleos', con la que comenzó el festival, porque pocas veces se plasma en la realidad, lo que antes ha diseñado el pensamiento y eso ocurrió en esa muestra de 'jaleos' extremeños en la que participaron todos los artistas convocados.

Se abrió el telón y allí, en un escenario de 3 por 7, estaban colocados los treinta artista que se habían conjurado para darle el homenaje de arte al bailaor extremeño más emblemático de la historia del flamenco de nuestra tierra, Antonio Silva, gitano y de Badajoz, como Porrina, que  con su  estampa despertó el primer aplauso emocionado de la noche, cuando, en silencio, se fue al centro del escenario y lo correteó con un zapateado recordando el premio de Jerez, y cuando levantó los brazos con esa elegancia que solo tienen los dotados naturalmente para el arte y completó los giros, inverosímiles para su edad, con el desplante, el auditorio se vino abajo entre vítores, aplausos  y ovaciones.

Como sin notarse, suavemente, empezó el homenaje de sus compañeros con un solo por 'jaleos', con el que el maestro Miguel Vargas introdujo a 'El Madalena' para que recordara, una vez más, que "los jaleos y los tangos, nacieron en Badajoz..."  A partir de ahí empezó la rueda de intervenciones y fueron saliendo los artistas del baile en perfecta sincronización: Abrió Oscar Jaén, que gustó mucho y siguieron Dieguito Andújar, Pilar Andújar, 'La Parreña', Manuela Sánchez, Jesús Ortega y Zaira Santos, empujados por el cante de 'Paquillo Levita', Mara Alegre, 'el Viejino', Paulo Molina, Alejandro Vega, 'La Ratita', 'Niño de la Ribera', Pedro Cintas , Inma Rivero y 'la Kaíta',  y acompañados por el toque de Miguel Vargas, Javier Conde, José Antonio Conde, Juan Vargas, Ramón Amador, Joaquín Muñino, David Silva, 'El Nene', Domingo Díaz, Manolín García y 'El Niño de la Encina'.

Y cerró 'El Peregrino', otra vez electrizante, al compás del grito salvaje de 'la Kaíta', para después rematar sacando a todos los artistas con él, en un final apoteósico. Todo el publico que abarrotaba el auditorio, se puso en pie, ovacionando. Para mí, esta fiesta por jaleos extremeños fue el momento mágico de la noche, y sentí  que otra vez se repitió aquel titulo de un artículo que escribí, tiempos atrás, con el que resumía una serie de acontecimientos flamencos emprendidos y realizados, con éxito: 'sueños cumplidos'.

Y después del momento  mágico llegó el histórico, en el que ese pequeño y humilde hombre y gran artista recibió el homenaje oficial, en el escenario, rodeado de todos los artistas participantes, treinta con él, que me tocó iniciar, como director artístico, con una breve semblanza sobre su particularísima vida artística.

'El Niño de la Ribera', como decano de los cantaores extremeños y presidente de la Asociación de Artistas Flamencos, dijo unas emotivas palabras. Jesús Ortega, muy emocionado le hizo entrega uno de sus trajes de baile. El presidente de la Peña Flamenca de Fuente de Cantos,  Luis Molina y el directivo y esa noche representante de la Federación Provincial de Peñas Flamencas de Badajoz, en nombre de la misma y a través de ella de la Diputación Provincial, Paco Díaz, presidente, a su vez, de la Peña Flamenca Don José Pérez de Guzmán de Jerez de los Caballeros, le entregaron sendas placas recuerdos.

Y para cerrar, palabras de reconocimiento  de  la alcaldesa de Fuente de Cantos,  Carmen Pagador, y de la coordinadora de la Dirección General de Promoción Cultural, doña Milagros Rodício, que cerraron el acto entregándole una estatuilla de Zurbarán. Simbólicamente, el arte recibía más arte.

Y comenzó a desarrollarse el festival según el orden establecido. Salió en primer lugar 'Paquillo Levita', con Rodrigo 'el Niño de la Encina', que hicieron un largo cante por tientos-tangos que sosegaron  el ambiente y les siguió la gran voz de Mara Alegre, que hizo con mucha seguridad granaína y media granaína, acompañada por Domingo Díaz, como siempre en su línea de pulcritud y seriedad, que nos tiene acostumbrados.

El Baile Flamenco, como estaba diseñado, fue el gran protagonista de la noche, muy bien acompañado de su majestad  el cante y por el toque. Zaira Santos, en la que hemos evidenciado un gran cambio a mejor, recién llegada de Japón, abrió el baile en solitario por tientos, muy segura y como siempre, graciosa y flamenca,  sobre todo en el remate por tangos, con esa cadencia acompasada de caderas tan característica y tan difícil en este baile. La acompañaron Inma Rivero y Paulo Molina,  en el cante y Juan Vargas y Ramón Amador, a la guitarra.

A continuación vino la calma con un emotivo toque de David Silva dedicado a 'El Peregrino', su compañero de tantos años y, ya también con 'El Nene', el cante del 'El Viejíno', al que escuchamos los mejores tangos de Badajoz de la noche y sus emotivas rumbas, y después el de su tío Alejandro Vega, con su voz de bronce, en su inconfundible jaleo, marca de 'Los Hipólitos', y el grito desgarrado, salvaje y atropellado de