El apellido Boza reúne a 150 personas en Fuente de Cantos

Los asistentes disfrutaron de la vista cultural y la posterior fiesta

Foto de familia con algunos de los asistentes a la concentración.
CINCO GENERACIONES

Más de 150 personas pertenecientes a cinco generaciones con el apellido Boza como nexo común se dieron cita el día 21 en Fuente de Cantos en una fiesta que para muchos sirvió para conocer a sobrinos, primos, tíos, tío-abuelos,... que nunca habían visto. Se trataba de la tercera celebración anual de este tipo que ha ido sumando presencias en cada edición.

Todo partió de una iniciativa de José Antonio Cortés Boza para conocer los antecedentes familiares de su segundo apellido, como ya había hecho con el primero.

Recurriendo a los archivos parroquiales, donde figuran con una precisión extraordinaria registros de bautismo, matrimonio y defunción (los registros civiles apenas se remontan al siglo XIX), fue elaborando un árbol genealógico cada vez más complejo. Así pasó por los archivos de Fuente de Cantos, Valencia del Ventoso, Villafranca... hasta llegar al de Orense, donde, de momento, ha detenido sus pesquisas.

De este modo, el árbol parte de Benito Boza, gallego de Almoite nacido en 1695, cuyo hijo, Benito también, recala en Villafranca de los Barros. A su vez, el hijo de este Boza ya extremeño, Tadeo Basilio Boza Mogollón, nacido en 1750 es el primero de la saga que nace en Fuente de Cantos.

A partir de ahí, el árbol se abre e incrementa con las sucesivas generaciones hasta completar 875 personas.

Completado este arduo trabajo que le lleva meses, Cortés idea una segunda fase: propiciar el encuentro entre los Boza dispersos por España y el extranjero. Aprovechando los contactos hechos durante sus investigaciones, va citando tanto a los que permanecen en Fuente de Cantos como a los que localiza en otros puntos de Extremadura, Madrid, Andalucía, Aragón, Cataluña,... incluso París. "Aunque la mayoría de los Boza permanece por aquí, se aprecia que tras la guerra muchos se marchan a otros lugares", explica. La acogida a su idea ha sido extraordinaria y todos los que pudieron acudieron a la cita, donde, antes de la fiesta, se les ofreció un paseo turístico por Fuente de Cantos (que incluyó la primera casa comprada por un Boza en la entonces calle Mesones) y la posibilidad de llevarse el árbol genealógico completo, del que algunos hicieron acopio para regalar a quienes no han podido acudir.