Éxito de la primera montería organizada por la sociedad San Humberto

Un total de 75 cazadores y 10 rehalas participaron en la jornada desarrollada en la finca Cabeza Parda y en la que se abatieron 53 piezas

Algunos de los cazadores con sus trofeos.
CAZA

Al filo de las 8.00 horas, los 75 socios de la entidad San Humberto y los 10 de las rehalas se concentraban en El Gato para dar cuenta de unas migas y proceder al sorteo de puestos. "Se sortearon cinco armadas de cierre (grupos de cazadores que se colocan en el perímetro de la mancha para evitar que los animales escapen) y tres de traviesa (en el centro de la mancha)", explica José Real, presidente de la sociedad.
Con los lógicos nervios, puesto que era la primera montería organizada por esta entidad fuentecanteña "y nos preocupaba, sobre todo, la seguridad, que no hubiese accidentes, ya que algunos era la primera vez que participaban en una montería", apunta Real, los cazadores fueron partiendo al lugar asignado, no sin antes ser aleccionados sobre las normas básicas de comportamiento y la munición permitida.
El escenario elegido fue la finca Cabeza Parda (zona conocida como La Forestal), de 800 hectáreas. "Es una zona de caza controlada gestionada por la Junta, y llevábamos muchos años intentando que nos la diesen", comenta Real, y añade: "este año por fin lo conseguimos, gracias en gran parte a las gestiones realizadas por la alcaldesa Carmen Pagador, que se ha portado de manera excelente".
La montería en sí arrancó a las 10.30 horas. Se trató de una acción cinegética de descaste, dada la proliferación de venados, ciervas y jabalíes, que causaban accidentes de tráfico, daños en los cultivos y, en el caso de los jabalíes, destrozos además en las especies de caza menor. El límite impuesto de piezas cobradas fue de una cierva y un venado por puesto, mientras que no había limitación de jabalíes.
En total se abatieron 53 piezas: 6 venados, 18 jabalíes y 29 ciervas. "El día acompañó y la jornada fue todo un éxito; me quedo con la satisfacción personal y también con la que me produjeron las felicitaciones de los cazadores tanto a mi como a Casiano, secretario de la sociedad, que tanto hemos batallado porque esto fuera posible", manifiesta Real, y agrega: "además, todos los cazadores se comportaron de manera muy responsable y no se produjo ningún incidente".
Hacia las 14.30, la montería se dio por concluida. Fue el momento de disfrutar de una garbanzada y, después, de preparar los trofeos y las piezas. "Este año la caza se ha vendido a una cárnica para compensar los gastos de construcción del centro de evisceración y el depósito de agua, ya que a los socios sólo se les cobraron 25 euros por la montería. Esperamos el año que viene poder hacer un mata-cuelga", explica.
El regreso se produjo hacia las 18.00 horas, con la satisfacción de una jornada inolvidable por la que Real quiere reiterar el agradecimiento "tanto a los cazadores por su comportamiento como a la alcaldesa por su ayuda".