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Fuente de Cantos podría albergar una planta de procesado de pistachos

José Miguel Amaya
JOSÉ MIGUEL AMAYA

La localidad de Fuente de Cantos podría albergar una planta de procesado de pistachos que contaría con una inversión de 1,3 millones de euros. El próximo sábado día 9 de abril la cooperativa agroalimentaria 'Extremeña de Pistachos» abordará el asunto en su asamblea que celebrará en la misma localidad y a la que están citados los 76 socios que cuentan con algo más de 800 hectáreas.

La planta de procesado podría estar funcionando en otoño de 2023 y con ella se quiere dar respuesta al aumento de producción que no pueden asumir otras plantas ya que para que el pistacho no se vea afectado «desde que se coge del árbol hasta que se pela y seca tiene un tiempo máximo de 24 horas», ha asegurado Rogelio Guardado, secretario de la cooperativa

Aunque la producción de pistacho en Extremadura aún es residual en comparación con otras regiones cada año se van sumando nuevas hectáreas.

En la actualidad este fruto se cultiva en zonas como la Campiña Sur y las Vegas del Guadiana, luego también algo en la comarca de Tentudía, Vilafranca y Navalmoral.

El objetivo dice Rogelio Guardado a nivel regional «es que el agricultor pueda manejar el producto: procesarlo, pelarlo, secarlo, seleccionarlo y buscar grandes clientes a nivel europeo o españoles. Ya que no hay plantas para procesar, no se puede depender de otros. Se trata de dar salida al fruto». Una de las peculiaridades del pistacho es la necesidad del producto de ser procesado con cierta rapidez desde su recolección, debido a la humedad del fruto que hace que esté expuesto a la proliferación de hongos. Contar en un radio de kilómetros no muy alejado de plantas de procesado es fundamental.

La planta de procesado ofrecería trabajo temporal para 4 personas durante el tiempo de campaña y para el resto del año 1persona o 2 en principio, y en el año 2028 podría emplear a 10 o 12 personas durante todo el año e igualmente tener refuerzo en tiempo de campaña.

Sería la primera planta de procesado extremeña con capacidad para recoger el pistacho de la región. El pistacho es el cultivo leñoso que más ha crecido en los últimos años y las plantas de procesado no tienen capacidad para lo que se está produciendo en la actualidad, porque cada año entran en producción nuevas hectáreas.

Las plantas empiezan a dar pistachos que se puedan vender pasados los seis años. «Hasta entonces, son sólo una inversión que hay que mantener», por eso Rogelio Guardado ha señalado que la cooperativa está abierta a nuevos socios porque, aunque ahora solo piensen en «sacar adelante la plantación, pronto se verán en la tesitura de colocar el producto».

Ese sería el motivo principal por el que la Asociación de Productores de Pistacho en Extremadura (Propistaex), cuenta con 130 socios y cerca de 80 de ellos pertenecen a la cooperativa. Por lo tanto buscan que se sumen al proyecto nuevos cooperativistas agricultores de provincias limítrofes e incluso de Portugal.

La apuesta de los agricultores de la región por los frutos secos llega en un momento en el que los nuevos hábitos alimentarios están aumentando la demanda de estos productos

Extremadura también ha comenzado a descubrir el potencial de este cultivo en los últimos años, para sumar ya más de 1.300 hectáreas, pero supone solo el inicio.

Dice Guardado que en la variedad Kerman, se vende el producto con cáscara con unas características organolépticas determinadas, «para lo que se necesita de maquinaria especializada para que el producto salga con calidad». En hay más más de 46.000 hectáreas en la actualidad, pero somos productores del 0,8 por ciento del pistacho mundial. «O vamos con un producto de calidad o no podemos entrar en ningún sitio por lo que necesitamos unirnos».