Exposición con fotografías de José Gordillo r / cedida

Fuente de Cantos en las fotografías de José Gordillo

José Miguel Amaya
JOSÉ MIGUEL AMAYA

Con motivo del 50 Aniversario del fallecimiento del artista multidisciplinar fontanés José Gordillo, la Fundación que lleva su nombre y el Ayuntamiento de Fuente del Maestre han comenzado a desarrollar un amplio programa de actividades con el objetivo de poner en valor su figura artística y su inmenso legado. Ya en el 2018, se inauguró la Sala de Exposición Pictórica permanente ubicada en el Centro Cultural «Gómez – Sara»; y ahora, ambas entidades junto con la Diputación de Badajoz, han hecho posible la puesta en marcha de distintos eventos para este año como la exposición «Rostros del Pasado» que , en el centro cultural citado, puede verse hasta finales de Junio.

Las fotos que se exponen en esta exposición son una mínima parte de lo que contiene el fondo, y se completan con paneles informativos sobre el contexto social e histórico. A ello hay que añadir el servicio de audioguías, señalizado con códigos QR que permiten acceder mediante dispositivos móviles a las historias elaboradas por familiares de los personajes que aparecen.

José Gordillo fue un fotógrafo autodidacta por necesidad, en una época en que la fotografía era todavía un lujo. Aprende el oficio casi siendo adolescente de la mano de otro fotógrafo ambulante que recabó en Fuente del Maestre a principios del siglo XX, y cuando ve que es rentable y se convierte en su principal ocupación, se sigue formando con libros y revistas. Su sensibilidad y sus estudios artísticos le ayudan en la composición y en el trabajo con la luz, que hace sus fotografías especiales y con sello propio. Pronto se convierte en su ocupación principal, hasta el punto de que empieza a ser conocido como «Pepe el Retratista», apodo muy apropiado para definir su maestría en el arte de retratar, tanto en fotografía como en pintura. Se casa en 1914 y llama a su estudio fotográfico «La Cordobesa», en honor a su esposa. Después de la guerra se amplía el marco geográfico y se van incorporando hasta diez localidades: Aceuchal, Bienvenida, Feria, Fuente de Cantos, Llerena, Los Santos de Maimona, Santa Marta, Villalba, Villafranca y Zafra. Los hijos ya adultos se incorporan al trabajo, aunque solo Juan y Ascensión continuarán como profesionales de la fotografía hasta los años 80.