Manuel Villalba recrea la historia de Fuente de Cantos en su novela 'La brújula del tiempo'

La trama de la historia permite conocer de forma amena distintos aspectos de lo sucedido en la localidad desde hace 2.300 años

Manuel Villalba, en el despacho de su empresa, con un ejemplar de la novela.
ESCRITOR NOVEL

'La brújula del tiempo' es un 'thriller arqueológico' que se desarrolla en dos planos paralelos, con una trama ágil y de fácil lectura. De un lado, el tiempo presente en el que una arqueóloga y un profesor unen sus fuerzas para desentrañar el enigma de un objeto del que sólo hay referencias confusas y contradictorias. De otro, el pasado, que arranca en el 301 antes de Cristo en el poblado de Castillejos y va saltando por diversos momentos de la historia de Fuente de Cantos.

Porque, según comenta Villalba, la idea originaria era escribir 'algo' que sirviese de divulgación de la historia local. Según señala, su afición por conocer más del desarrollo de Fuente de Cantos a lo largo de los siglos le lleva a asistir con regularidad  las Jornadas de Historia que cada año organiza la asociación Lucerna. "Los trabajos de investigación que se presentan ahí son muy rigurosos y serios, pero quizá demasiado densos para quien no está habituado a este lenguaje pero le gusta saber más sobre hechos, personajes y edificios de su pueblo", comenta.

Así nació un primer ensayo de relato "donde lo primero que tenía era el título" que luego fue creciendo y entreverándose con una trama clásica de la novela histórica -la resolución de un enigma, la búsqueda de un objeto mágico perdido...-- hasta que, al cabo de los dos años, el manuscrito estaba terminado. "Lo publiqué en Internet (puede descargarse gratis en http://www.bubok.es/libros/211195/La-brujula-del-tiempo)  y luego, como hubo gente que me lo pidió, pensé en hacer la edición en papel, que se vende al precio de costo".

A lo largo del relato de poco más de 200 páginas el aficionado a la historia local puede hallar respuesta a cuestiones que se plantean con frecuencia: ¿por qué no hay casi árboles en el término municipal? ¿dónde vivía la familia de Francisco de Zurbarán? ¿cuántas ermitas había en Fuente de Cantos? ¿por qué algunas calles tienen nombre de pueblos vecinos?, y otras muchas, planteadas de una forma amena al estar insertas en el desarrollo de la trama.

"Más que por el número de ejemplares vendidos (acaba de hacer una segunda edición para responder a la demanda) mido el éxito de la novela por el hecho de que la ha leído gente que no lee habitualmente, y además me han comentado que han descubierto cosas de aquí que ni imaginaban", explica Villalba, para comentar que le ha producido gran satisfacción que investigadores de la historia local le hayan comentado el valor de su relato para difundir los hechos que han marcado la evolución de Fuente de Cantos.

De hecho, uno de los grandes valores de la novela es el amplio trabajo de documentación que soporta la parte histórica. Sobre esta cuestión, el autor indica que, al ser 'de ciencias', "mi formación en humanidades era escasa y todo lo he aprendido por mi curiosidad, de manera autodidacta, incitado por el malestar que me producía que gente que no vive aquí me preguntase sobre determinadas cosas de la historia de aquí y no supiese contestarles". En cuanto a que su obra divulgativa cobrase forma de novela, Villalba explica ahí jugó su propia experiencia personal: "yo nunca tuve afición a leer cuando era pequeño, me aficioné a los 17 años cuando en el colegio nos hicieron leer El Nombre de la Rosa, que me impactó y me abrió el interés por este tipo de literatura".