Pepín López, 40 años de extremeñismo militante en Cataluña

El fuentecanteño lamenta el estado de ruina de la Casa de Zurbarán

Pepín López junto al busto de Zurbarán cuya donación a Fuente de Cantos promovió.
EMIGRACIÓN

Llama la atención la pasión con la que José 'Pepín' López defiende 'su' Extremadura y 'su' Fuente de Cantos, una pasión que quizá se eche de menos entre los que residen-residimos aquí. No en vano este fuentecanteño, pese a llevar más de cuatro décadas en Cataluña es conocido no solo por no faltar nunca a su cita anual (al menos una) con su pueblo, sino sobre todo por haber trasplantado 'una mijina' de Extremadura en la Badalona que le acogió.

Reconoce que el sentimiento de pertenencia es más fuerte entre los que, como él, tuvieron que marcharse, y que en cierto modo ese sentimiento se ha transmitido a la segunda generación "que se interesa por conocer dónde nacieron sus padres", aunque es más tibio en la tercera hornada, lamenta.

Antes de que se le formule la primera pregunta, se lanza como un torrente para apuntar que, desde su perspectiva, el autogobierno ha sido muy positivo para solucionar los problemas de los ciudadanos y revivir los pueblos, que la emigración sigue siendo un duro lastre para Extremadura y que los programas de retorno son un excelente instrumento para quienes quieren volver. "¿Y tú, te volverías?". La pregunta frena algo su ímpetu. Se lo piensa: "es complicado", dice al fin, "me gustaría pero el 90% de mi familia es ya de aquella tierra".

Dura poco la pausa, y retoma el impulso cuando se le pregunta por las actividades que realiza la Asociación Cultural Extremeña de Badalona, de la que continúa siendo pieza fundamental. "Hacemos todo lo que pueda reforzarnos en nuestro orgullo por ser de aquí, celebramos la Chanfaina, revivimos tradiciones, conmemoramos los aniversarios y hemos instituido un certamen de pintura en homenaje a Zurbarán, que ya va por la novena edición, entre otras muchas cosas, como reunirnos periódicamente para hablar de nuestra tierra".

Precisamente la alusión al pintor fuentecanteño le da pie para lamentar el estado de ruina en que se encuentra la casa natal de Zurbarán: "las instituciones no pueden permitir que se deteriore esa pieza tan importante de nuestro patrimonio cultural".

En términos generales, ve a su pueblo "algo estancado", aunque exhibe su entusiasmo al hablar de la romería de San Isidro: "hacía muchos años que no venía; volví el pasado año y me impresionó todo, la hospitalidad, el ambiente, la alegría..."