El grupo de 78 menores saharauis a su llegada

Los niños y niñas saharauis del programa Vacaciones en Paz han llegado este lunes a Extremadura

El programa de acogida de menores refugiados se retoma después de dos años en suspenso por la pandemia

José Miguel Amaya
JOSÉ MIGUEL AMAYA

El grupo de 78 menores saharauis que participa este año en el programa Vacaciones en Paz ha llegado hoy, al aeropuerto de San Pablo en Sevilla con dos horas de retraso según el horario previsto. Una vez allí, los niños y niñas han viajado en autobús hasta Extremadura para reunirse con sus familias de acogida en diferentes localidades de las provincias de Cáceres y Badajoz.

Autobús 1: Sevilla - Zafra (parada en el recinto ferial) – Don Benito (granja educativa El Mansegal)

Autobús 2: Sevilla - Zafra (parada en el recinto ferial) – Mérida (Los Abades)– Casar de Cáceres (Casa de la Cultura) – Plasencia (Avenida de la Hispanidad s/n)

El programa Vacaciones en Paz se ha retomado después de estar en suspenso durante dos años a causa de la situación sanitaria marcada por la COVID19. Las familias de acogida extremeñas esperan con ilusión a los pequeños y ya tienen todo preparado para su llegada.

VACACIONES EN PAZ

Vacaciones en Paz es un programa de acogida temporal de niños y niñas, de entre 8 y 12 años procedentes de los campamentos de personas refugiadas saharauis en Tindouf (Argelia), por parte de familias españolas durante los dos meses de verano. Este es ya un programa asentado en la región pues hace más de 20 años que se desarrolla en Extremadura.

Entre sus objetivos se encuentra mejorar las carencias nutricionales de estos menores, así como sus condiciones sanitarias a través de revisiones médicas durante el verano para detectar posibles problemas de salud.

Este programa también les posibilita aprender el idioma español, así como realizar un intercambio cultural con sus familias de acogida y su entorno.

Por último, es una acción que busca informar y sensibilizar a los ciudadanos extremeños sobre la situación del pueblo saharaui, ayudando así a generar una conciencia solidaria.

De esta forma, los niños y niñas disfrutan de unos meses de verano que son mucho más que vacaciones.