El tiempo estable marcará el inicio de las vacaciones de Semana Santa pero la lluvia volverá el lunes

Imagen de archivo del Arco Trajano de Mérida un día de lluvia./HOY
Imagen de archivo del Arco Trajano de Mérida un día de lluvia. / HOY

La Aemet ve «probable» que a partir del Jueves Santo una segunda borrasca afecte a toda la Península

EUROPA PRESS

Las vacaciones de Semana Santa, que comenzarán para muchos este viernes y terminará el domingo 21 de abril, plantea incertidumbre en cuanto a la predicción, pero parece que lo más probable es que el tiempo estable predomine hasta el Domingo de Ramos y al final de ese día llegue un frente por Galicia que dejará precipitaciones generalizadas, al menos lunes y martes, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET).

La portavoz adjunta de la AEMET, Delia Gutiérrez, ha señalado que se prevé una Semana Santa «primaveral», con tiempo «variado», de temperaturas agradables y lluvias en diferentes puntos del país y con incertidumbre en cuanto a la predicción.

El primer fin de semana, hasta el Domingo de Ramos, se esperan temperaturas claramente más altas de lo normal para estas fechas y tiempo estable, pero el domingo, a lo largo del día se abrirá el paso a los frentes atlánticos por el noroeste que irán acompañados de un descenso térmico de unos cinco grados centígrados.

Este fin de semana

En concreto, este viernes y sábado, 13 y 14 de abril, predominarán los cielos poco nubosos o despejados en la mayor parte de la Península. Sin embargo, al final del sábado aumentará la nubosidad por el oeste.

Entre el Domingo de Ramos y el Martes Santo, la AEMET prevé que «buena parte» de la Península estará afectada por la llegada de un sistema frontal que entrará desde el Atlántico y que provocará un descenso de las temperaturas.

Gutiérrez ha precisado que esta «primera borrasca» que llegará el domingo afectará «con más claridad» a la mitad norte. En la mitad sur se esperan cielos nubosos y aunque también descenderán las temperaturas tendrá menor riesgo de precipitaciones. «Cuanto más al sureste menos probabilidad y cantidad de precipitación y al contrario, las lluvias más probables y abundantes se producirán cuanto más al noroeste», ha resumido.

Respecto a las temperaturas, ha añadido que el frente dejará una bajada térmica «bastante generalizada» de modo que después de los valores altos generalizados, el lunes podrán bajar unos cinco grados centígrados en la mitad occidental peninsular y el martes este descenso también podrá llegar a la mitad este peninsular. Las temperaturas seguirán en valores algo por encima de los normales ya que no se prevé una vuelta a los termómetros invernales.

Incertidumbre a partir del miércoles

En cuanto al miércoles, la portavoz admite que será un día de transición y que a partir de ese día hay una mayor incertidumbre en la predicción ya que se observa la posibilidad de que una nueva borrasca afecte a la Península. Entre el martes y el miércoles puede haber una «mejoría transitoria» pero después la borrasca parece que afectará «a casi toda la Península».

«Esto puede significar que el tiempo empeore, pero de una manera distribuida, en Galicia el miércoles y el viernes más hacia el este», ha comentado Gutiérrez que recomienda prestar atención a las predicciones y avisos meteorológicos.

En caso de llegar, esta segunda borrasca afectará paulatinamente a toda la Península y podría dejar inestabilidad y precipitaciones. Las temperaturas el miércoles ascenderán de manera generalizada unos 4 o 5 grados centígrados pero el jueves volverán a bajar otros tantos grados o incluso alguno más.

En cuanto a las mínimas, no espera heladas sino temperaturas mínimas propias para la época que, junto al viento, provocará una sensación desapacible en algunos momentos. «Será un tiempo típicamente primaveral», ha comentado.

La incertidumbre sobre la evolución atmosférica «crece considerablemente» para el periodo entre el miércoles y el viernes, pero a día de hoy, la AEMET considera «probable» que un nuevo frente atlántico entre por el oeste de la Península y la inestabilidad aumente de forma generalizada.

De este modo, las precipitaciones, en forma de lluvias o chubascos, se podrían presentar en casi cualquier punto de la Península y serán más probables hacia el noroeste y menos probables en el sureste y Baleares.